La verdad que estamos acostumbrados a que las polémicas por los Premio Nobel estén siempre ligadas a la Paz y a razones políticas, por lo que llama mucho la atención que hoy el centro de atención haya sido el de literatura.
Alfred Nobel, en su testamento expresó que el premio de Literatura debía ser otorgado a "una persona que en el campo de la literatura haya producido una obra sobresaliente impulsada por un poderoso ideal". Solo eso. No existen más indicaciones.
En este caso, se lo eligió a Bob Dylan por el arte en sus canciones, que logró introducir nuevas expresiones poéticas a la tradición de música estadounidense. ¿Y como se puede discutir eso?
Hay libros en donde se recopilan las canción de Dylan, que son altamente recomendables y que permiten entender verdaderamente la elección del comité.
Simple y llanamente, sus canciones son poesías.
De la misma forma en la que Homero es tal vez el autor más leído e influyente de la historia de la cultura occidental y realizaba sus textos poéticos para que fueran escuchados e interpretados con instrumentos, se puede hacer con este genio.
No nos privemos de leer y escuchar a este gran poeta, que por si no lo sabías también escribe,
Te recomiendo que leas "TARÁNTULA", un recorrido de las diversas etapas de la vida de este músico, escrito en una prosa poética que en más de una oportunidad se confunde con un verso.
Masters of War (Señores de la guerra). 1963
Venid señores de la guerra,
vosotros que fabricáis todas las armas,
vosotros que fabricáis mortíferos aviones,
vosotros que fabricáis todas las bombas,
vosotros que os escondéis tras muros,
vosotros que os escondéis tras escritorios,
sólo quiero que sepáis
que veo a través de vuestras máscaras.
Vosotros que no habéis hecho nada
salvo construir para destruir,
vosotros jugáis con mi mundo
como si fuera vuestro juguete,
vosotros ponéis un arma en mi mano
y os quitáis de mi vista,
y os volvéis y corréis lo más lejos
cuando las balas vuelan raudas.
Como el Judas de antaño
mentís y engañáis,
una guerra mundial puede ser ganada
queréis que me crea,
pero veo a través de vuestros ojos
y veo a través de vuestro cerebro
como veo a través del agua
que corre por mi desagüe
Vosotros ajustáis todos los gatillos
para que otros disparen,
luego os apartáis y esperáis
cuando las listas de muertos aumentan,
vosotros os escondéis en vuestra mansión
mientras la sangre de los jóvenes
se escapa de sus cuerpos
y se hunde en el barro.
Vosotros habéis extendido el peor miedo
que jamás pueda ser gritado,
miedo a traer hijos
a este mundo,
por haber amenazado a mi hijo
nonato y sin nombre;
no valéis la sangre
que corre por vuestras venas.
Cuánto sé yo
para hablar así a destiempo,
puede que digáis que soy joven,
puede que digáis que soy ignorante,
pero hay algo que sé,
aunque sea más joven que vosotros,
y es que ni siquiera Jesús jamás
perdonará lo que hacéis.
Permitirme haceros una pregunta,
¿es tan bueno vuestro dinero?
¿comprará vuestro perdón?
¿creéis que lo hará?
Me parece que descubriréis
cuando vuestra muerte cobre su peaje,
que todo el dinero que hicisteis
nunca podrá salvar vuestra alma.
Y espero que muráis,
y que vuestra muerte venga pronto,
seguiré vuestro ataúd
en la pálida tarde,
y esperaré mientras sois bajados
a vuestro lecho de muerte,
y me quedaré sobre vuestra tumba
hasta asegurarme que estáis muertos.
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